La Escuela Básica Nacional Bolivariana Pedro Aldao avanza para hacer realidad las aspiraciones sociales, los principios, los derechos y las obligaciones del Estado, recogidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Más que un compromiso, es un reto de lograr la integralidad, permanencia e igualdad de oportunidades y condiciones a los niños y niñas que participan como población de estudiantes
En la Escuela Básica Nacional Bolivariana Pedro Aldao, se está contribuyendo al cultivo de la Moral y la ética en la sociedad Sansebastianera siguiendo la línea estratégica para la construcción del socialismo en el Siglo XXI dentro del contexto del pensamiento bolivariano
Pedro José Aldao, nace en Caracas en el año de 1771 (finales del siglo XVIII), hijo de Manuel Aldao, natural de Galicia (España), quien formaba parte del Batallón de Infantería de Santa Fe y Plaza Mayor del Batallón de Pardos de Aragua. A los 20 años, Pedro Aldao en su condición de cadete del Batallón Caracas se embarco de guarnición haciendo servicio de Oficial en la escuadra al mando de Don Gabriel de Aristizábal el día 2 de Diciembre de 1793 y desembarco en Santo Domingo el 4 de Mayo de 1796, donde permaneció hasta el 23 de Julio de 1799
Al comenzar la lucha de independencia Pedro Aldao tomó las armas republicanas e intervino en numerosos combates llegando a alcanzar el grado de Coronel, pero la suerte le fue adversa, pues el 8 de Diciembre de 1813 fue batido por Boves en el paso de San Marcos inmediato a Calabozo, el jefe republicano viendo ultimada su gente y con pocos compañeros combatió de pie hasta caer en un gesto de extremo valor. Para atemorizar mas a los patriotas de Guárico y Apure, Boves hizo que le cortasen la cabeza al valiente Aldao para que la colgasen en un lugar público y que sirviese de escarmiento a quienes habían seguido la idea emancipadora del malogrado patriota. Nos refiere Argenis Méndez, cronista del Estado Apure, que esa cabeza permaneció colgada en un palo hasta 1818 cuando el General José Antonio Páez tomó la ciudad de San Fernando y la hizo bajar para darle cristiana sepultura