Movilizacion Social: Se trata de generar la incorporación activa y protagónica de todos los sectores implicados, independientemente de su edad, con una visión positiva de la educación, que es reconocida como forma de participación en el conocimiento, como una forma de crecimiento personal y de evolución social, que implica la transferencia de poder en términos reales, y no exclusivamente desde una perspectiva de la profesionalización.
Universalización: La idea es universalizar la educación superior a través de la desconcentración del sistema y la creación de nuevas modalidades alternativas y oportunidades de estudio, en todo el territorio nacional, la existencia de las aldeas permitiría esta creación de alternativas.
Diferenciación en las Trayectorias Formativas: se busca adecuar las trayectorias formativas a las características y necesidades educativas de los participantes, lo cual implica el reconocimiento y valoración de competencias, conocimientos y experticias que todos los bachilleres han desarrollado previo a su ingreso a la educación superior, tanto como aquellas que pudieran desarrollarse paralelamente a la educación formal.
Municipalización: Orientar la educación superior hacia lo regional, hacia lo local, tomando como punto de referencia fundamental lo particular, es decir, la cultura específica de las poblaciones con sus necesidades, problemáticas, acervos, exigencias y potencialidades.
Innovación y Flexibilización Académica: Se pretende que los estudiantes participen por medio de la ampliación de la cobertura de planes y programas de estudio existentes, y dispongan del adecuado apoyo académico en la medida de sus necesidades. Y además la apertura hacia distintas modalidades de formación tales como: la presencial, la semipresencial, la educación a distancia y la no convencional. Es necesarios crear e incorporar otras modalidades que permitan y posibiliten la permanencia y prosecución de los participantes en los estudios superiores.
Sentido de Propósito y Trascendencia de la Formación: El propósito es que la educación superior tenga un sentido trascendente, más allá de la especialización y la profesionalización establecidas por el mercado. No se trata de formar sólo para un empleo. Se pretende la formación para el desarrollo integral de las personas y la transformación social. Es decir, ciudadanos vinculados a la problemática, necesidades y exigencias del país, corresponsables del progreso nacional y el desarrollo sustentable, con capacidad de emprender y construir sus propios espacios de incorporación a la vida social y productiva, formados para la construcción de la ciudadanía, la consolidación de la democracia participativa y la soberanía nacional.
Construcción de ciudadanía: en el terreno de los valores estamos en la construcción de la ciudadanía, democratizando el saber, desarrollando la soberanía cognitiva en la lucha contra la jerarquía y monopolio del saber, siendo parte constitutiva de una nueva cultura política. Pero esta soberanía política no se puede ejercer plenamente sin soberanía cognitiva es decir, pensar con cabeza propia, ser constructores de nuestros saberes y participar integralmente en la formulación, planificación, ejecución y evaluación de los asuntos atinentes al interés común de los ciudadanos.
Transformación Institucional: la Misión Sucre se inscribe en una estrategia de transformación de la educación superior y aspira a incidir sobre los conceptos, las estructuras, las dinámicas y las formas de organización de las instituciones universitarias y demás instancias e instituciones nacionales, para que puedan abrir sus puertas a la gente y construir condiciones de acceso equitativo, garantizando el ejercicio pleno del derecho ciudadano y elevando el nivel educativo de la población en términos globales.